Con sabor a poco

Con sabor a poco

Defensa y Justicia arrancó ganando y desplegando un gran fútbol, yéndose al descanso arriba por 2-0. Pero en el segundo tiempo se durmió y quizá con algún cambio errado del DT también, Unión lo arrinconó y se lo terminó empatando sobre la hora. Caras largas en Florencio Varela.

 

Se vivió una utopía. Lo que fue el primer tiempo de Defensa y Justicia ilusionó a todos los hinchas que colmaron el Matadero, pero la imagen que dejó el equipo en el segundo tiempo contrastó demasiado con la del primero y por eso el final solo dejó caras largas y gente que se quiso ir rápido también por la lluvia. Casi que hubo indiferencia al final del partido. Extraño. Fue 2-2 final.

El partido hay que analizarlo en dos partes. Cada parte fue un tiempo. En el primero, el Halcón fue el absoluto protagonista del encuentro, le fue buscando la vuelta a Unión hasta que lo empezó a lastimar y culminó cuando a los 20′, tras gran jugada y desborde, un pase al medio de Bordagaray lo dejó a Stefanelli solo para que cruce el remate al segundo palo de Nereo Fernández y ponga la apertura. Luego el Halcón lo tuvo contra las cuerdas al tatengue hasta el final de la etapa y no fue extraño que viniera el segundo: gran pase de Fredes, la pelota recaló en Stefanelli que la dejó pasar y habilitó a Bouzat que, entrando por el sector izquierdo, cruzó su disparo al segundo palo y puso el segundo. Así se fueron al descanso, Defensa dejando una gran imagen y un Unión que ni había pateado al arco.

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Pero en el segundo tiempo todo se fue al tacho. Porque Defensa, si bien aguantó los primeros minutos, ya se veía que Unión se le venía encima. Y en un centro al área, una mano infantil de Guido Rodríguez fue sancionada penal, que Malcorra cambió por gol, en apenas 9′ del segundo tiempo. Ahí Holan quizá pecó de querer aguantar el resultado y metió a Cardona por Tomás Martínez, el ex River, y reubicó a todo el equipo. Evidentemente, el cambio no tuvo el efecto deseado porque el equipo se metió atrás y Unión se le vino encima. El empate estaba al caer en cualquier momento. Después entraron Calzada por Fredes (el mejor del equipo) y Guerreiro por Bouzat, pero no pudo cambiar la dinámica del partido, el ex Banfield entró mal y Guerreiro tuvo una escasa participación. Así fue que, con la salida de los que mejor manejaban la pelota, la terminó por perder y sólo atinó a aguantar como podía.

Y cuando el partido se moría y parecía que los puntos se quedaban en Varela, un enésimo tiro de esquina para el tatengue fue peinado en el primer palo y le quedó increíblemente a Riaño en la boca del arco, que sin marca ajustició a Arias y puso el empate, en tiempo de descuento. Baldazo de agua helada, más mojado que la lluvia que cayó en la tarde varelense. No había tiempo para nada más.

Fue empate, un empate con sabor a derrota porque el partido estaba para golearlo y por errores propios se termina pagando demasiado caro. Falta de oficio de los pibes del Halcón y quizá Holan no tuvo la mejor tarde con los cambios. Si el equipo muestra la cara del primer tiempo en todos los partidos, puede complicarle la vida a cualquier rival. Pero si se muestra como el segundo, se complicará a sí mismo en una temporada donde necesita sumar unidades con urgencia.

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